Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia – Antonio José Cavanilles

(Madrid 1797, pág 87)

 

…Quando se pasa la raya que divide los reynos, y separa los términos de Moya y de Vallanca, que es una de las villas del Rincón, empiezan pinares, barbechos y cuestas para baxar á la poblacion; pero ántes de describirla convendrá dar una breve idea del Rincón entero.

Su figura es casi elíptica, y tiene cinco leguas y media de oriente á poniente con quatro de norte á sur; por todas partes le cercan altos y destemplados montes, que se internan hácia el centro, donde alternan con cerros de yeso, principalmente en el curso del Turia. Hay otros de tierra roxa, cuyo número fué ciertamente mayor en otro tiempo, visto que los actuales se descomponen, y que de sus pérdidas resultan llanuras y lomas fértiles. Crúzale el Turia de norte á sur fertilizando sus riberas, ya con sus propias aguas, ya con las que recibe de los rios Ebrón y Boilgues, y de la rambla de la Puebla, esta le entra por la izquierda, y aquellos por la derecha. Habitan en el Rincón 1.400 familias, repartidas en quatro villas, dos lugares, y ocho aldeas principales. Ademúz es la villa principal, situada casi en el centro del Rincón á la derecha del Turia, y de ella dependen las aldeas llamadas Casas altas y Casas baxas, que yacen al sur en la ribera derecha del Turia; Olmo, Sesga y el Val situadas á la izquierda. Castelfabíb es la segunda villa, colocada al norueste de Ademúz en los confines de Aragon, de la qual dependen las aldeas nombradas los Santos, Rato y Royo. Vallanca es la tercera, que cae al poniente, y tiene al Negrón por anexo. La quarta se llama Puebla de San Miguel, puesta al nordeste de Ademúz; y los dos lugares son Torre alta y Torre baxa, que yacen al nordeste, este á la derecha del Turia, y Torre alta á la izquierda. Gozan las tierras de Ademúz aguas abundantes y puras, y un cielo despejado: el clima no es de los mas benignos, puesto que no pueden vivir allí olivos ni algarrobos, á excepcion de los quales todo prospera en aquel suelo, que produce maiz, y toda especie de granos, vino, y una cantidad considerable de nueces; vense con freqüencia nogales monstruosos, y no pocas veces como bosques de ellos. Queda mucho inculto, ya por falta de brazos, aunque aumentados en este siglo, ya por ser el suelo peñascoso: allí pacen los ganados, y las plantas nativas suministran alimento á millares de colmenas, que rinden quantiosas sumas. Hecha ya la descripcion general del Rincón, volvamos á las cuestas de Vallanca. La mayor es la mas inmediata á la villa, con muchas arroyadas, plantada de robustos pinos. Hállase Vallanca en una cuesta rápida; sus calles y edificios sin gusto, ni mas comodidades que las precisas para el abrigo de 2oo vecinos, de las caballerías y frutos…”